José Antonio Montero: el olvidado del ‘draft’

El nombre de José Antonio Montero no evoca casi nada a los aficionados al baloncesto más jóvenes en España. Jugador en la Liga ACB de los años ochenta y noventa, pasó por las filas del Joventut de Badalona, el Barcelona y posteriormente recaló en la liga francesa para jugar un último año en Limoges. Ganó tres Ligas ACB, dos Copas del Rey y otras tantas Copas del Príncipe de Asturias. También una Copa Korac, mientras militaba en el Barça. Fue internacional absoluto 78 veces, disputando los Juegos Olímpicos de Seúl, en el año 88. Hasta ahí todo – casi – normal.

Lo que muy poca gente sabe es que José Antonio Montero fue el segundo jugador español de la historia en ser seleccionado en el ‘Draft’ de la NBA. En el año 1987, para ser exactos.

Sí, Montero fue elegido en la posición número 113 por los Atlanta Hawks, que en aquel momento estaban capitaneados por Dominique Wilkins y que acababan de caer en las semifinales de la Conferencia Este ante los Pistons de Isiah Thomas. En aquella época la NBA contaba con 23 equipos y cinco rondas del ‘draft’ (actualmente cuenta con treinta equipos y solamente dos rondas), y aún con todas las elecciones que se realizaban – 115 – era poco común que un jugador europeo fuese seleccionado. Y menos aún un español. Fernando Martín abrió la veda dos años antes, cuando fue seleccionado por los Nets en el puesto número 38, en una ronda mucho más temprana que Montero. En el año 87, Martín volvió al Real Madrid después de una decepcionante breve estancia en los Trail Blazers. Tuvieron que pasar tres lustros hasta que otro español volviese a construir el puente entre la NBA y la ACB.

Montero posando con la camiseta del Barcelona (dorsal 10). Fuente de la imagen: Lorenzovic.com

En el año 87, Montero no le dio más importancia al asunto del ‘draft’ que la de sentirse orgulloso de ser elegido por un equipo NBA. Militaba en las filas del Joventut y le restaba un año de contrato con el equipo catalán. El mismo José Antonio cuenta en un reportaje de ‘Informe Robinson’ cuales fueron sus primeras impresiones respecto a su selección: “en aquella época la NBA y el ‘draft’ quedaban muy lejos, no sabíamos prácticamente nada del procedimiento, sólo que ser elegido era algo importante, sobre todo porque que apareciese un jugador europeo era del todo excepcional.” Montero cuenta que “hizo un par de reportajes y no le dio más importancia” y ese mismo verano se puso a las órdenes del cuerpo técnico del Joventut cuando comenzó la pretemporada.

Montero no se extrañó de que los Hawks ni siquiera contactaran con él. Al fin y al cabo, su elección había sido tardía, y si pocos jugadores europeos eran elegidos en el ‘draft’, eran incluso menos los que se atrevían a cruzar el charco para iniciar una aventura en el continente americano. El base estaba en plenas negociaciones de renovación con el Joventut, y el club, temeroso de que una llamada de la NBA pudiese aumentar las pretensiones del internacional absoluto, no le comunicó que los Hawks habían contactado con él.

Fuente de la imagen: MundoDeportivo.

Montero se enteró cinco meses después. En esa época, el club de Badalona guardaba en sus oficinas cartas de admiradores y demás aficionados enviadas a los jugadores. Estos, cuando lo consideraban oportuno, recogían esas cartas del despacho del delegado, que era el encargado de recogerlas y archivarlas. Montero cuenta que “un día que tenía tiempo tras un entrenamiento cogí todas las cartas a mi nombre y me encontré debajo de todo del montón un gran sobre con el logo de los Hawks”. El sobre contenía una carta del presidente de la franquicia, un par de billetes de avión y varias reservas de hotel para que el barcelonés viajase a Georgia y conociese a todo el cuerpo técnico y a los jugadores. Habían pasado cinco meses desde que la carta había sido recibida.

“Todos en el club se hicieron el sueco”, afirma Montero. “Nadie se había fijado que la carta no era de un admirador. Evidentemente, ya no contesté. Habían pasado más de cinco meses y me daba vergüenza. Guardé la carta en mi casa, en el salón. Queda como recuerdo de que una vez la NBA llamó a mi puerta.”

“No volví a recibir ninguna comunicación más de los Hawks”, finaliza Montero. Cuatro años después, fichó por el Barcelona, donde consiguió las tres Ligas ACB y la Copa Korac que figuran en su palmarés. Queda en el aire lo que podría haber pasado si el Joventut le hubiese enseñado la carta de Atlanta Hawks a tiempo.

Eduardo Martínez

Eduardo Martínez

Encargado de la sección NBA de BasketX.

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