“La ha metido desde Partizan”

En el Vintage de hoy vamos a recordar, aunque este recuerdo no sea demasiado grato, la historia de uno de los partidos más emocionantes y dramáticos del baloncesto europeo: La final de la Copa de Europa que enfrentó el 16 de Abril del año 1992 a Joventut de Badalona y Partizan de Belgrado en el abarrotado Abdi Ipekci Sports Hall de Estambul.

La situación actual de Club Joventut de Badalona es, por desgracia para la familia verdinegra, muy delicada tanto a nivel económico como deportivo e institucional. Sin embargo, todos esos aficionados al baloncesto que rondan los 40, tienen muy claro que la Penya es un club grande, pues en la década de los 90, vivieron su época dorada y se hicieron un hueco en el olimpo del baloncesto europeo.  Aquel Joventut del año 92, contaba con una plantilla de un potencial enorme, tanto es así, que  estaba considerado como el gran favorito para hacerse con el título más prestigioso del viejo continente, la Copa de Europa de baloncesto. Un trofeo que por otra parte no habían conseguido levantar en ninguna ocasión hasta ese momento.

El conjunto dirigido en aquel entonces por Lolo Sainz, y cuya plantilla formaban Tomás Jofresa, Rafael Jofresa, Jordi Villacampa, Harold Presley, Mike Smith, Ferrán Martínez, Carles Ruf, Corney Thompson, Juanan Morales y Jordi Pardo, hizo un gran torneo y se plantó en la finalísima de Estambul tras apear a Estudiantes en semifinales. Un Estudiantes que por aquel entonces también se mostraba como un equipo potente y que en el futuro, a buen seguro,  será protagonista de algún BasketX Vintage.

La Penya estaba cerca de conseguir el gran objetivo, pero tocaba ganar en la final a un Partizan que contaba en sus filas con 2 de los mejores jugadores europeos como eran Aleksandar Djordjevic y Pedrag Danilovic. Además, el equipo de Belgrado tenía sentado en el banquillo al que se convertiría años después en un coach leyenda: Zeljko Obradovic.

El partido que se pudo ver en España, a través de la 2 de televisión española, ocupó muchos sofás aquella tarde-noche primaveral. La afición verdinegra y el aficionado al basket en general, no querían perderse aquel encuentro. Un encuentro más o menos igualado desde el primer hasta el último minuto, que tuvo todos los condicionantes para convertirse en una de las finales más emocionantes que se recuerdan.

Tras una primera parte de buen baloncesto, como no podía ser de otra manera por la calidad presente en la pista, ambos equipos se marcharon al túnel de vestuarios. Los yugoslavos se marcharon al descanso con una diferencia de +6 ,34-40, indicaba el marcador. Sus 2 jugadores más importantes llevaban el peso anotador, Djordjevic  anotó 14 puntos mientras que Danilovic  sumaba 11, lo que suponía que entre ambos llevaban anotados más del 50 por ciento de los puntos de su equipo.

El equipo de la Penya salió en los segundos 20 minutos de encuentro, por aquel entonces no existía el formato actual de los 4 cuartos, dispuesta a estrechar la diferencia en el tanteador.

En esta segunda mitad, el conjunto español fue limando poco a poco la diferencia hasta ponerse a solo 2 puntitos, con el 43 a 45 en el electrónico. Cuando todo parecía indicar que Joventut estaba en una buena dinámica para darle la vuelta al encuentro, apareció de nuevo la figura de Djordjevic para poner tierra de por medio. A falta de poco menos de 9 minutos para la finalización del encuentro los de Badalona pasaron por un momento muy delicado ya que perdían por 52 a 60 y, lo que es peor, sufrían un arbitraje muy riguroso que penalizaba a los jugadores de Sainz con numerosas faltas personales.

A pesar de que Joventut dominó con claridad el rebote –sobre todo el ofensivo-  la cantidad de lanzamientos fallados desde la línea del tiro libre y los pobres porcentajes de tiro, pasaban factura a los catalanes. Aún así, en un abrir y cerrar de ojos y tras 2 minutos mágicos, la Penya no solo se acercaba en el marcador sino que gracias a un triple de Presley conseguía ponerse por delante en el marcador muchos minutos después, con un 65 a 62. Sin embargo, un triple en este caso de Danilovic, ponía de nuevo las tablas en el marcador con el empate a 65.

Tras un intercambio de posesiones y errores llegaría un triple de Tomás Jofresa que ponía de nuevo con ventaja a su equipo. Además, en el siguiente ataque fallaban los hombres de Partizan y Presley cazó un rebote importantísimo. Si anotaba Joventut en ese ataque, tenía en el bolsillo más de medio partido. Quedaba 1 minuto y medio para el objetivo, pero la situación no pudo ser peor,  pues los jugadores de Sainz no anotaron en esa posesión y pocos segundos después recibían un triple de Djordjevic que de nuevo empataba el partido, esta vez a 68.

Quedaba 1 minuto para el desenlace final con bola para Joventut, Tomás Jofresa fallaba un lanzamiento de 2, pero Presley recuperó la bola, y vuelta a empezar para los de Badalona que seguían teniendo el balón. Villacampa recibía una falta personal a falta de 37 segundos. El alero catalán que hasta ese momento llevaba 13 puntos en su casillero, se iría hasta la línea de personal para ejecutar un 1+1, en el cual marró su primer lanzamiento (si no se anotaba el primer tiro libre no se ejecutaba el segundo) por suerte, el rechace del hierro lo recogió Juan Antonio Morales que recibió otra falta personal, esta vez faltando 35 segundos. Era la quinta de Danilovic, el cual se retiraría del partido con nada más y nada menos que 25 puntos anotados. Tocaba de nuevo ir hasta la línea de los libres, una línea fatídica donde nuevamente se volvió a errar el lanzamiento. Por fortuna, un omnipresente Harold Presley golpeó el balón rechazado por el aro para hacerlo llegar a su compañero Tomás Jofresa . Restaban solo 30 segundos para conocer el ganador del torneo.

Llegaría entonces por desgracia, uno de los ataques peor gestionados de la historia del baloncesto. Badalona solo tenía que agotar la posesión y jugarse sus opciones en un lanzamiento final, para en el peor de los casos, irse a una prórroga en la que no iba a estar uno de los dos pilares del equipo rival. Tomás Jofresa se precipitó a pesar de anotar su lanzamiento de dos, no sin suspense, pues quedarían aún 10 segundos de posesión para el equipo de Belgrado. Esos fatídicos 10 segundos fueron suficientes para que un genial Aleksandar Djordjevic recibiera la bola tras saque de fondo, corriera hasta campo contrario, y se inventara un triple prácticamente inverosímil, que puso fin a los sueños de los pupilos de Manolo Sainz. Un triple desequilibrado, con 2 defensores prácticamente  encima y como dijo el periodista José María García, “lanzado desde Partizan”. Este lapsus quizá fue la única nota de humor en una noche aciaga para el baloncesto español y para toda la familia verdinegra.

El carrusel de tiros libres fallados, la mala gestión de Jofresa no agotando la posesión final y el no parar el partido con falta para evitar el lanzamiento triple de Djordjevic, fueron demasiadas ventajas concedidas a un equipo con mucho talento como era aquel Partizan de Belgrado.

Una auténtica pena pues pocas veces un equipo ha desaprovechado una situación tan ventajosa para poder ganar un partido, en este caso no un partido cualquiera.

Por suerte para los aficionados de Joventut, poco después se sacarían la espina de esta derrota al conseguir su primera y única hasta el momento, Copa de Europa de clubes.

Lo contaremos en un próximo BasketX Vintage. Hasta entonces amigos.

 

 

 

 

Antonio Lucas

Antonio Lucas

Veterano pachanguero, castigador de defensas en zona, MVP de sofá y socio de C.B Murcia. Haciendo mis pinitos en el mundo del periodismo de la mano de BasketX. Ví entrenar a Oscar Quintana.

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